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Revista Transcultural
de Música Transcultural Music Review #6 (2002) ISSN:1697-0101 |
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RESEÑASROSALIA WINOCUR (comp.). ROSALIA WINOCUR (comp.). En el sugerente artículo que abre la compilación, «El malestar con la política y la reconstrucción de los mapas políticos», Norbert Lechner (FLACSO) argumenta sobre conveniencia de abordar los procesos políticos latinoamericanos desde una perspectiva culturalista, no atada a principios éticos y morales que lleven a la simplicidad o al purismo. Ante la constatación de que en América Latina –dice el autor– «existe un desfase entre los mapas con que trabaja la política y la realidad social, así como la idea que nos hacemos de la política y las construcciones en que ésta se desenvuelve», Lechner propone una aproximación a la cultura política desde el redimensionamiento del espacio político. A partir de la metáfora del mapa, sugiere, primero, redefinir las escalas en las que operaba la política; segundo, reestructurar los límites tradicionales (nacionales) dentro los que ésta se hacía y definía y, finalmente, alterar los puntos de referencia y los patrones con los que se establecían y medían sus distancias. La reconstrucción de los mapas políticos es necesaria, por una parte, para entender los movimientos y cambios que están provocando en el espacio y en el tiempo los circuitos transnacionalizados, los mecanismos de integración e interdependencia regional o las crecientes brechas sociales al interior de cada sociedad, y, por otra, para la búsqueda de nuevas orientaciones y el reconocimiento de las distintas temporalidades, «que hacen difícil sincronizar las distintas velocidades y secuencias». Además del artículo de Lechner, la sección teórica del libro, contiene una reflexión genérica de Esteban Krötz (Universidad de Mérida, Yucatán), titulada «La dimensión utópica en la cultura política: perspectivas antropológicas», en la que refiere los aportes del enfoque subjetivista de la cultura política de Almond en las ciencias sociales mexicanas; pero critica la omisión que, con frecuencia, se hace en los estudios empíricos de la dimensión utópica de las culturas, esto es, lo que los sujetos sociales «anhelan, desean, sueñan». La segunda parte del texto está compuesta por un grupo de estudios de caso sobre «cultura política en diferentes realidadades nacionales». Además de los trabajos arriba mencionados en los contextos brasileño y mexicano, el lector puede encontrar dos estudios en sociología de la comunicación política: «Videopolítica y cultura en la Argentina de los noventa», de Luis A. Quevedo (Universidad de Buenos Aires), o «El cártel de Medellín y sus fantasmas (la coca como cártel, como frontera y otras imaginarias más)», de Armando Silva (Universidad Nacional de Colombia); junto con un análisis histórigráfico de la relación entre instituciones y decisiones políticas y el cambio de actitud hacia la política en los jóvenes, de Liliana Martínez (FLACSO), titulado «Cuba, el desencanto político de una generación». En la última sección del libro, aunque no por ello menos importante, hay dos interesantes contribuciones que analizan la cultura política desde la perspectiva de género y de los estudios de minorías. El trabajo de Alicia Inés Martínez (FLACSO), «Cultura política en cuerpo de mujer», analiza el discurso de dirigentes feministas mexicanas, partiendo de que «la reflexión sobre la cultura política moderna y el género no puede obviar el expediente previo de desentrañar las condiciones de construcción de la subjetividad política femenina en y ante el orden político». En «Ciudadanía cultural y minorías latinas en Estados Unidos», Renato Rosaldo (Universidad de Standford, California), un autor conocido en el medio español, trata las negociaciones y las luchas identitarias de los latinos en algunas ciudades norteamericanas como formas de conceptualizar y legitimar sus derechos ciudadanos, frente al Estado y frente a otras minorías. Maritza Guaderrama MANUELA CANTON DELGADO. El eje teórico central del libro gira en torno a la doble dimensión de los procesos de conversión religiosa: la dimensión política de la disidencia protestante y la dimensión religiosa de las conductas políticas. Este doble enfoque lleva a la autora a trabajar, por una parte, con la conducta política de los protestantes a nivel de la gestión estatal y, por otra, con las apropiaciones locales de los usos de la conversión. De esta manera, Bautizados en fuego puede entenderse como un documento sobre las representaciones sociales (construcciones simbólicas) que tienen los guatemaltecos convertidos sobre el pasado, el presente y el futuro de su propio país. Esta aproximación al fenómeno de las conversiones religiosas se sustenta, por una parte, en un intenso trabajo de campo en varias poblaciones del Occidente del país y en varias comunidades evangélicas guatemaltecas y, por otra, en el análisis semiótico de los discursos de conversión. Desde una perspectiva culturalista, la autora ofrece una visión transdisciplinar –desde la antropología social, la sociología y la politología– de las prácticas cotidianas y de las acciones políticas e ideológicas de los conversos. De esta forma, la conversión religiosa se presenta ante los sujetos como una forma de construir un nuevo estilo de vida y, además, como una nueva manera de representar la propia vida en forma narrativa, es decir, discursivamente; y a nivel social, como un movimiento social de orden religioso que tiene consecuencias ideológicas en la construcción de las representaciones identitarias guatemaltecas. El ejercicio intelectual que representa Bautizados en fuego nos permite, finalmente, trazar puentes entre ciertas formas de tratar los procesos sociales y religiosos en España y en México. La llegada de los grupos protestantes a este país, a finales del siglo XIX, y su continuidad a lo largo de este siglo, ha generado progresivamente un mayor interés académico por construir objetos de estudio de origen religioso. Con una mirada reflexiva y relativamente nueva, se funda en México lo que en la actualidad llamamos Sociología de la Religión. La gran crítica a este campo es que su producción intelectual suele confundirse con la Sociología Religiosa, que tradicionalmente ha abordado los objetos de estudio de manera deficiente en términos epistemológicos y metodológicos. Las investigaciones que conforman esta Sociología de la Religión son, en primer lugar, monografías que abordan una amplia diversidad de temas sobre religión popular y religiones prehispánicas. Una segunda vía de análisis se encuentra en los trabajos sobre la historia del catolicismo en México. Por último, existe otro grupo de investigaciones interesadas en los Nuevos Movimientos Religiosos (NMR) protestantes-evangélicos, pentecostales y neopentecostales o de fundamentalismo religioso. Estos trabajos más recientes forman parte de un esfuerzo académico que, a partir de las propias experiencia de conversión, intenta dar cuenta de la complejidad del fenómeno religioso asociado al surgimiento de pequeños grupos denominados «sectas». Muchas de estas investigaciones han abordado estos fenómenos desde la lógica de la institución protestante (llámese Congregación, Denominación, Culto, etc.), en tanto mediadora entre la realidad y el sujeto, como los trabajos de Renée de la Torre y Guillermo de la Peña. Por otra parte, existen en México interesantes reflexiones teóricas sobre estas nuevas formas de religiosidad, como los de Gilberto Giménez y G. de la Peña. Otras investigaciones giran en torno a la construcción de nuevas formas identitarias de los sujetos convertidos como los de G. Giménez, R. de la Torre y Karla Y. Covarrubias. Y, finalmente, se encuentran estudios cuantitativos sobre los cambios de filiación religiosa, útiles como indicadores culturales dentro de este significativo perfil protestante en México, como los de Patricia Fortuny y Enrique Luengo. A la luz de este breve marco de estudios sobre Sociología de la Religión en México, podemos decir que Bautizados en Fuego aporta nuevas claves de investigación, debido a que hasta ahora han sido pocas las investigaciones cualitativas sobre la conversión religiosa donde la unidad de análisis es el propio sujeto, objeto de la conversión, y el fenómeno es abordado reflexivamente desde la cultura. Karla Yolanda Covarrubias Cuéllar
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